Esa sonrisa que tanto espere,
gestos y acciones que idealicé,
instantes que ya en mí guarde;
vinieron de ti, menuda mujer.
Esa pena que por días extrañe,
esa nostalgia que me quita la fe,
emociones que de mi no exiliare;
vinieron de ti, menuda mujer.
Ese numen que una tarde se fue;
y el pensar, prohibido, no lo sé;
más muy hermoso, no lo negare;
vinieron de ti, menuda mujer.
Esa alma vacía que mañana seré
y las frases frías que te regalare;
son algo mío, y así, para ti viviré;
soy yo, y no tú, menuda mujer.
gestos y acciones que idealicé,
instantes que ya en mí guarde;
vinieron de ti, menuda mujer.
Esa pena que por días extrañe,
esa nostalgia que me quita la fe,
emociones que de mi no exiliare;
vinieron de ti, menuda mujer.
Ese numen que una tarde se fue;
y el pensar, prohibido, no lo sé;
más muy hermoso, no lo negare;
vinieron de ti, menuda mujer.
Esa alma vacía que mañana seré
y las frases frías que te regalare;
son algo mío, y así, para ti viviré;
soy yo, y no tú, menuda mujer.
Escrito y publicado por: César R. Lino A.
crla26@hotmail.com
crla26@hotmail.com

1 Comentaron...¿Y Tú?:
Siempre hay un algo de idealismo y un mucho de realidad en las relaciones...aunque algunas veces invertimos las partes.
Siempre hay algo de lo que decimos y mucho de lo que guardamos.
Me gustó mucho, muy real
Mía
Publicar un comentario en la entrada